Después de huir de un oso, encuentras una cabaña y te escondes. Es hora de un nuevo plan.
La tarde en el bosque fue una muy buena idea. Pero, de repente llegó la noche y supiste que esto no iba a ser bueno. Un fuerte rugido confirmó ese sentimiento. ¿Su dueño? ¡Un gran oso! Después de mirarlo a los ojos, comenzó la persecución. Por pura suerte encontraste una cabaña vieja, entraste, cerraste y bloqueaste la puerta. Pero el oso no parece muy dispuesto a marcharse. Te está esperando afuera.
Usa tu ingenio y explora la cabaña, y tal vez puedas escapar y regresar a la civilización.
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